Nos llega el gran desafío de diseñar una vivienda unifamiliar en un terreno muy peculiar, con una importante pendiente. Una exquisita y moderna vivienda de cuatro dormitorios con baños y vestidores en suite. Un ascensor que sube desde la cochera hasta la planta de día. Salón, cocina, comedor, y una piscina que vuela sobre el garaje. Los volúmenes de vivienda se conectan mediante una escalera recta, recostada sobre la ladera del terreno. Los dormitorios se abren cada uno a una amplia terraza independiente, permitiendo la privacidad y el disfrute de las vistas.
Tanto las vistas como la orientación ocupan un papel importante en todo momento.